Sexualidad en el adulto mayor, la importancia de la comunicación

por | 2 Sep, 23 | Artículos

El envejecimiento genera cambios en la esfera de la sexualidad y declinación progresiva del rendimiento sexual. Cómo nos adaptamos a esta nueva “normalidad” y el importante rol de una buena comunicación en la pareja. Lo que aprendimos en la charla con el psicólogo Alfredo Ruiz.

Conforme vamos envejeciendo, así como aparecen cambios en los distintos sistemas del organismo, también ocurren cambios en la esfera de la sexualidad. Hay una declinación progresiva de las funciones sexuales y disminución del rendimiento sexual que puede o no estar acompañado de disminución del deseo sexual. La disminución del rendimiento sexual inicialmente puede ser vivido con sorpresa, como algo no esperado y generar sentimientos de miedo o vergüenza que causen ansiedad y preocupación. Una de las conductas más saludables en estos casos es hablar, comunicarlo a la pareja y buscar ayuda. Si bien es un tema muy íntimo y a veces de difícil abordaje es un camino necesario. El no comunicarlo puede llevar al miembro de la pareja a tener conductas evitativas del encuentro sexual por temor a fallar, que puede ser erróneamente interpretadas por el otro miembro de la pareja como falta de interés. Es muy importante poder conversar el tema para evitar ese tipo de situaciones. Si no se incluye como tema a hablar, va a generar cada vez más dificultades en la sexualidad de esa pareja. Si bien cada pareja tiene sus códigos de comunicación propios, hay ciertas recomendaciones universales como la de tratar estos temas “fuera de la cama” porque no deberían tratarse en el momento de la dificultad. Se deberían evitar actitudes acusatorias y siempre tratarlos como un tema que afecta a los dos y que se necesita de los dos para encontrar soluciones.

Conforme vamos envejeciendo, así como aparecen cambios en los distintos sistemas del organismo, también ocurren cambios en la esfera de la sexualidad. Hay una declinación progresiva de las funciones sexuales y disminución del rendimiento sexual que puede o no estar acompañado de disminución del deseo sexual. La disminución del rendimiento sexual inicialmente puede ser vivido con sorpresa, como algo no esperado y generar sentimientos de miedo o vergüenza que causen ansiedad y preocupación. Una de las conductas más saludables en estos casos es hablar, comunicarlo a la pareja y buscar ayuda. Si bien es un tema muy íntimo y a veces de difícil abordaje es un camino necesario. El no comunicarlo puede llevar al miembro de la pareja a tener conductas evitativas del encuentro sexual por temor a fallar, que puede ser erróneamente interpretadas por el otro miembro de la pareja como falta de interés.

Es muy importante poder conversar el tema para evitar ese tipo de situaciones. Si no se incluye como tema a hablar, va a generar cada vez más dificultades en la sexualidad de esa pareja. Si bien cada pareja tiene sus códigos de comunicación propios, hay ciertas recomendaciones universales como la de tratar estos temas “fuera de la cama” porque no deberían tratarse en el momento de la dificultad. Se deberían evitar actitudes acusatorias y siempre tratarlos como un tema que afecta a los dos y que se necesita de los dos para encontrar soluciones.

La sexualidad humana no se reduce a la genitalidad, es decir a un acercamiento que indefectiblemente termine en el coito. Teniendo en cuenta todos los cambios que ocurren a lo largo de la vida, es necesario ver la sexualidad en el adulto mayor con una mirada más amplia ya que la genitalidad no es la única manifestación de la sexualidad. Ampliar nuestra visión sobre el tema y animarnos a pensar sobre otras alternativas o posibilidades. Hay cuestiones de tipo generacional, étnicas, culturales o religiosas que pueden funcionar como obstáculo para ampliar la visión, por ejemplo hacia una sexualidad autoerótica.  En el caso de personas que están solas o de personas que no tienen una pareja estable, ésta es una posibilidad de expresión de la sexualidad. Es una posibilidad que existe pero que se necesita habilitar internamente para poder llevarla adelante sin que produzca culpa o vergüenza. Por ejemplo, durante la pandemia en el año 2020, empezaron a aparecer recomendaciones de algunos especialistas en sexualidad que sugerían ejercer la sexualidad autoerótica, porque el aislamiento no permitía concretar encuentros sexuales con parejas eventuales. Esto también es una posibilidad, que está muy supeditada a las a las propias posibilidades que cada persona tenga según su formación y características personales.

¿Qué es el autoerotismo?

Es la estimulación ejercida sobre sí mismo, como tocarse diferentes partes del cuerpo para conseguir excitación, placer o incluso llevar adelante actividades de masturbación, tanto en el varón como en la mujer. Hay que tener en cuenta que estas actividades de masturbación o de tocamientos no son solamente actividades mecánicas de una acción de tocamiento o frotamiento, sino que también están conducidas por una imagen erótica sexual o una fantasía que despierta el deseo sexual.

La realidad entre los adultos mayores hispanos

En adultos mayores hispanos, es frecuente observar que por razones culturales o históricas no se espera que la mujer obtenga placer en el ejercicio de su sexualidad. La cultura no lo autoriza completamente. A veces estas mujeres experimentan la llegada a la edad de adulto mayor como una verdadera liberación, porque siempre vivieron en una condición de objeto y nunca pudieron acceder a una sexualidad que les generara satisfacción.

Planificando para la prevención

En Estados Unidos un alto porcentaje de los casos de VIH son adultos mayores. En este grupo etario también se observan cifras altas de otras enfermedades de transmisión sexual. Esto habla a las claras de la necesidad de hablar del tema e instalar en las sociedades la idea de que la sexualidad en los adultos mayores es una realidad. Se necesita desarrollar programas y estrategias de prevención destinados a ellos.