Las Vacunas

por | 2 Sep, 23 | Artículos

La importancia de vacunarse y calendario de vacunas para el adulto mayor. Basado en publicaciones de OMS y CDC

¿Qué es la vacunación?

La vacunación es una forma sencilla, inocua y eficaz de protegernos contra enfermedades antes de entrar en contacto con ellas. Las vacunas activan las defensas naturales del organismo para que aprendan a combatir a determinados microbios y fortalecen el sistema inmunitario.

Tras vacunarnos, nuestro sistema inmunitario produce anticuerpos como ocurre cuando nos exponemos a una enfermedad, con la diferencia de que las vacunas contienen solamente microbios muertos o debilitados y no causan enfermedades ni complicaciones.

La mayoría de las vacunas se inyectan, pero otras se ingieren (vía oral) o se nebulizan en la nariz.

¿Cómo actúan las vacunas?

Las vacunas ponen en marcha las defensas naturales del organismo. Actúan desencadenando una respuesta de nuestro sistema inmunitario, que:

  • reconoce al microbio invasor
  • genera anticuerpos, que son proteínas que nuestro sistema inmunitario produce naturalmente para luchar contra las enfermedades
  • recuerda la enfermedad y el modo de combatirla. Si en el futuro nos vemos expuestos al microbio contra el que protege la vacuna, nuestro sistema inmunitario podrá destruirlo rápidamente antes de que empecemos a sentirnos mal.

En definitiva, las vacunas son una forma de inducir una respuesta inmunitaria sin causar la enfermedad. Nuestro sistema inmunitario está diseñado para recordar. Tras la administración de una o más dosis de una vacuna contra una enfermedad, quedamos protegidos contra ella, normalmente durante años, décadas o incluso para toda la vida. Por eso las vacunas son tan eficaces: en vez de tratar una enfermedad cuando esta aparece, evitan que nos enfermemos.

¿Por qué debo vacunarme?

Si no nos vacunamos, corremos el riesgo de contraer enfermedades graves como el sarampión, la meningitis, la neumonía, el tétanos y la poliomielitis, muchas de las cuales pueden causar discapacidad y muerte.

Las dos principales razones para vacunarse son protegernos a nosotros mismos y proteger a las personas que nos rodean.  No todas las personas pueden vacunarse. No es recomendable en los recién nacidos, las personas gravemente enfermas y las que pueden presentar determinadas alergias.  Al protegernos nosotros, evitaremos contagiar con enfermedades que se pueden prevenir mediante vacunación, a estos grupos vulnerables.

¿Quién puede vacunarse?

Prácticamente todo el mundo se puede vacunar. Sin embargo, la vacunación está desaconsejada o debe postergarse en situaciones específicas o cuando se presentan determinadas enfermedades orgánicas:

• enfermedades o tratamientos crónicos (como la quimioterapia) que afecten al sistema inmunitario

• alergias graves o potencialmente mortales a componentes de las vacunas

• una enfermedad grave el día de la vacunación.

¿Causan efectos secundarios las vacunas?

Como todos los medicamentos, las vacunas pueden causar efectos secundarios leves —por ejemplo, fiebre baja, dolor o enrojecimiento en el lugar de inyección—, que desaparecen espontáneamente a los pocos días.

Raramente producen efectos secundarios más graves o duraderos: la probabilidad de sufrir una reacción grave a una vacuna es de uno entre un millón.

Las vacunas se someten a una vigilancia continua para garantizar su inocuidad y detectar posibles efectos adversos, que son infrecuentes.

¿Hay algún vínculo entre las vacunas y el autismo?

No existen pruebas que demuestren vínculo alguno entre las vacunas y el autismo u otros trastornos de su espectro. Ello se ha comprobado en numerosos estudios que han incluido a un número muy alto de individuos.

Adultos mayores de 65 años

Las vacunas son importantes, en especial para los adultos mayores. A medida que envejece, el sistema inmunitario se debilita y puede resultar más difícil combatir las infecciones. Se vuelve más propenso a contagiarse de enfermedades como influenza, neumonía y culebrilla, además de sufrir de complicaciones que pueden provocar enfermedades a largo plazo, internaciones e incluso la muerte.

Si tiene una afección crónica, como la diabetes o una enfermedad cardíaca, vacunarse es imprescindible. Las vacunas pueden protegerlo de enfermedades graves y de sus complicaciones, para que pueda mantenerse saludable a medida que envejece.

Vacunas que necesita el adulto mayor

Gripe: 1 dosis una vez al año antes de la temporada invernal.

Herpes Zoster: 50 años de edad o más: serie de 2 dosis de RZV (Shingrix) con 2 a 6 meses de intervalo.

Tétanos/Difteria: 1 dosis cada 10 años

Neumococo:  Una dosis de PCV15, seguida por una dosis de PPSV23 que debe aplicarse al menos 1 año después. Puede utilizarse la Vacuna antineumocócica conjugada 20-valente PCV20 como dosis única.

Covid 19: Vacunación primaria: Serie de 3 dosis a las 0, 4, 8 semanas (Moderna) o Serie de 3 dosis a las 0, 3, 7 semanas (Pfizer-BioNTech) – Serie de 2 dosis a las 0, 3 semanas (Novavax). Dosis de refuerzo: Vacuna de ARNm actualizada. La dosis de refuerzo de ARNm se administra al menos 2 meses después de completar la serie primaria.