La música es una de las mayores formas de expresión artística de todos los tiempos. Es un verdadero lenguaje universal que trasciende países y regiones. La música nos permite expresar y escuchar, motivar, imaginar e inspirar. Se asocia con ciertos aspectos de la mente humana y es un estímulo importante para el pensamiento. No solo es un arte maravilloso, sino que también es utilizada como herramienta en terapias de rehabilitación neurocognitiva.

Cómo actúa la música en el cerebro
Sabemos que la música no solamente se puede escuchar, sino que también se puede sentir. Podríamos decir que cuando una persona escucha música el cerebro trata de encontrar relaciones o asociaciones con lo que se escucha. La música genera sensaciones y emociones. Las distintas melodías, géneros y ritmos, generan distintos efectos. Algunos ritmos invitan a permanecer sentado, relajarse, cerrar los ojos y disfrutar, como ocurre cuando se escucha música clásica. Otras músicas como la salsa y la cumbia colombiana, invitan a moverse y bailar. La música es un gran motivador y fuente de energía. Muchas veces la música actúa de analgésico al disminuir o hacer olvidar una dolencia mientras se baila. La música activa en el cerebro ciertos circuitos que tienen que ver con el bienestar y la motivación pudiendo afectar favorablemente el estado de ánimo. También aumenta la sociabilidad entre las personas, por ejemplo, cuando se canta en un coro o se toca un instrumento en una banda u orquesta, se desarrolla una conexión especial con otras personas. También el baile que acompaña la música es una actividad muy socializadora. El impacto de la música en cada persona está muy ligado a lo contextual y cultural como el lugar donde creció y que tipo de música escuchaba durante su desarrollo.
¿Se puede aprender un instrumento siendo adulto mayor?
No hay límite de edad, lo más importante es el interés que tiene la persona. Cuando se decide comenzar a tocar un instrumento es importante dedicarle al menos 15 minutos diarios. Si el adulto mayor tocó ese instrumento de niño, se va a activar la “memoria muscular” que va a ir recordándole la posición de las manos, el brazo, etc.
¿Cómo se trabaja la deficiencia neurocognitiva a través de la música?
Hay diversas estrategias que utilizan ejercicios con música, un ejemplo es utilizar música de películas. Se hace escuchar la banda musical y se pide a los pacientes que imaginen la escena que va a dictar ese ritmo o melodía. Ellos van verbalizando si les sugiere escenas de acción, romance, alegría o tragedia.
Hay otros talleres que usan el estímulo musical en forma grupal para trabajar la socialización. Es importante destacar que los pacientes no necesitan saber música previamente. Solo se pregunta si le gusta la música o si le gusta cantar, sin importar si sabe hacerlo o no. Algunos ejemplos de ejercicios de estimulación: se pide a los pacientes que nombren los instrumentos que conocen y que identifiquen esos instrumentos en la música que se está reproduciendo. Otra actividad muy estimulante es la participación en un coro. En la actividad coral se trabaja la memoria de corto y largo plazo, la memoria de trabajo, la atención, la atención sostenida, dividida y selectiva, la velocidad de procesamiento, la resolución de problemas. La actividad coral mejora la atención y la coordinación ya que tienen que leer, cantar y mirar las señas que hace el director. Se trabajan mucho las frustraciones durante los ensayos y esto también es muy importante.
Para estimular la memoria de largo plazo, que es la que está grabada desde hace mucho tiempo, se utilizan canciones antiguas muy conocidas. La letra de esa canción es un recuerdo que ya lo tienen en la memoria y se los ayuda a recuperarlo.
En cambio, la memoria de corto plazo, es la que permite recordar las cosas recientes como donde dejé las llaves o que comí al mediodía. Para estimular esta memoria, se les enseñan canciones nuevas. Ellos deben leer la letra y aprenderla de memoria. Se les ayuda con la letra impresa y luego con copias donde faltan algunas palabras para estimular el aprendizaje y la memorización.
También para trabajar la socialización se hacen presentaciones y se comparten escenarios con otros coros y orquestas. En general estas presentaciones se realizan durante los fines de semana lo que les genera una actividad recreacional, un proyecto de paseo y un grupo social de pertenencia. Esto impacta la calidad de vida, la autoestima y el bienestar de estas personas. La música es un gran don que reconecta a las personas con sus emociones más profundas.
