A medida que envejecemos vamos perdiendo la capacidad de escuchar, lo que afecta la comunicación, socialización, calidad de vida y seguridad del adulto mayor. Busquemos soluciones.

Los audífonos
Una de las estrategias más frecuentemente utilizadas para contrarrestar la pérdida auditiva, es el uso de audífonos. Estos pequeños aparatos amplifican los sonidos para que puedan ser escuchados. Son mini computadoras dotados con alta tecnología. El audiólogo conducirá el proceso de elegir y adaptar el audífono. Muchos adultos mayores con audífono se pueden conectar a otros aparatos electrónicos como la computadora, TV o celular y escuchar una película o una llamada a través de su audífono. Por su pequeño tamaño, requieren de mucha destreza manual para operarlos, cambiar las pilas etc. Es importante elegir el modelo de audífono acorde a la realidad de cada persona. Los adultos mayores a veces están más cómodos con los audífonos que van atrás del pabellón auricular y que son un poquito más grandes y más fáciles de manipular. Hay una gran variedad de modelos para adaptarse a las necesidades de cada paciente, por ejemplo, cuando la perdida es mayor se usan modelos de audífonos con más potencia.
Adaptación al audífono:
El proceso de adaptarse a usar este dispositivo es muchas veces prolongado y requiere de mucha determinación y compromiso por parte de la persona con hipoacusia. Es muy importante saber si el pedido de equiparse con audífono nace del paciente o por presión de los familiares y amigos que lo empujan. Si no es el paciente quien tiene el deseo de equiparse, no va a tener un buen proceso de adaptación y los audífonos quedarán en la “mesita de luz” sin ser utilizados. Esto representa una gran pérdida de tiempo, dinero y recursos.
Cuidados de los audífonos
Siempre hay que sacarlos para dormir. Cuando no se utilizan es importante quitarles la pila y protegerlos poniéndolos en su caja. Si el clima es muy húmedo poner en la caja pastillas deshumidificadoras para evitar que se dañen. Nunca mojarlos. La única porción que se puede mojar es la parte no electrónica que se llama molde y va adentro del oído. Esta parte necesita higienizarse para sacarle los restos de cera y transpiración. Hay que lavarla con jabón neutro y agua fría o tibia, nunca caliente. Es importante secar bien el molde antes de reconectarlo con la parte electrónica.
Higiene de los oídos
La cera tiene la función de protección para el conducto del oído y no hace falta sacarla. Evitar la limpieza con hisopos dentro del conducto auditivo porque empuja la cera hacia adentro, facilitando la formación de tapones. Los hisopos u otros elementos usados dentro del canal pueden causar lesiones y deben evitarse.
Para la limpieza del oído solo higienizar el pabellón auricular, todo lo que se puede limpiar es lo que se ve por afuera. Cuando entra agua en el conducto auditivo al nadar o bañarse hay que tratar de que salga. El conducto debe estar seco porque si el agua permanece allí puede generar infecciones.
Consejos para mantener buenos niveles de comunicación con el adulto mayor que perdió capacidad auditiva
- Siempre hablar de frente al adulto mayor para que vean los gestos, la mímica y el movimiento de la boca que resultaran de ayuda para comprender lo que se dice.
- Reducir el ruido de fondo, por ejemplo, cerrar la ventana, apagar la TV, la radio.
- En las reuniones familiares sentar a la persona que no oye bien en una posición en la mesa que lo favorezca, y no en una punta de la mesa.
- No gritar y comunicarse pausadamente y con frases cortas.
- Siempre contextualizar la charla que se va a tener. Repetir la información una sola vez. Si la persona no entiende la segunda vez, expresar la misma idea con otras palabras.
